Rehabilitación

La rehbilitación se basa en la utilización del movimiento dentro del agua, las técnicas más utilizadas son ejercicios de movilidad, pasivos, activos y globales, entrenamiento de la marcha y reeducación motriz, adaptando técnicas de los estilos de natación para las diferentes afecciones y patologías.

Los efectos fisiológicos más importantes en el agua se refieren a la temperatura y a la fase de inmersión en diferentes niveles de profundidad de acuerdo a la terapéutica de los ejercicios seleccionados.

La pileta cuenta con las instalaciones adecuadas, temperatura ideal del agua, escaleras accesibles, agarraderas, niveles estables de profundidad, vestuarios adaptados para el mejor desplazamiento de los pacientes que concurren a la actividad.